martes, 21 de octubre de 2008

El origen de la ideologia

El origen de la mayoría de las ideologías se encuentra en una corriente filosófica, siendo una versión muy simplificada, y a veces distorsionada, de la filosofía original, lo que se produce, de forma general, cuando un pensamiento original se convierte en "....ismo".[2]
Suele situarse el origen de acuerdo con las necesidades que sustentan socialmente un determinado pensamiento. Los primeros filósofos que estudiaron la "ideología" los psicologistas franceses, (Condillac, Cabanis, Destutt de Tracy) situaron esa necesidad en el "yo interior", interpretado de diversas formas (psicologismo y psicofisiologismo).
Más tarde el compromiso político de filósofos sociales, (socialistas utópicos, Saint Simon, Fourier, Proudhon) situaron esas necesidades en la vida social, lo que provocó el calificativo de "doctrinarios" para los "ideólogos" en su enfrentamiento con el poder, dando a la palabra un sentido peiorativo que no ha perdido.
El sentido más elaborado de ideología es el de Hegel y Marx, considerando la ideología como una "escisión de la conciencia", que produce la alienación, bien sea ésta considerada como como meramente dialéctica del pensamiento, idealismo, (Hegel) o dialéctica material materialismo, (Marx).
En el siglo XX la ideología es considerada como problema de comunicación social. Para los frankfurtianos, de manera especial Habermas, la ideología expresa la violencia de la dominación que distorsiona la comunicación. Esta distorsión es consecuencia de una razón instrumental que produce la ciencia y la tecnología como ejes de la dominación social. Es pues necesaria una hermenéutica de la emancipación y liberación. De la misma forma Marcuse subraya este hecho en el seno de las clases sociales.
Karl Mannheim y Max Scheller enmarcan la ideología en el marco de la sociología del saber. El saber enmarcado dentro de la dominación política genera tal cúmulo de intereses que configura la visión del mundo de los grupos sociales. Mannheim distingue entre ideología parcial de tipo psicológico, e ideología total de tipo social.
Sartre, por su parte, introduce una idea de "ideología" completamente diferente. Para Sartre la ideología es fruto de un pensador "creador", capaz de generar un modo de ver la realidad.[3]
Willard van Orman Quine, por su parte, liga la ideología a un modo de considerar la ontología.[4]
A finales del siglo pasado, sin embargo, se entra en una época de minusvaloración de lo ideológico, de la mano de las ideologías conservadoras, de forma que algunos han proclamado "El fin de las ideologías".[5] incluso proclamado el triunfo del pensamiento único y el "Fin de la Historia" o el "Choque de civilizaciones, Huntington (1998).
La ideología debe estudiarse en términos de su propia lógica más que en los de la filosofía que se deriva.
Es difícil comprender cuando y en qué términos una filosofía pasa a ser ideología. Max Weber afirmaba que las filosofías se seleccionan para ser ideologías, pero no explica, cuándo, cómo y por qué. Lo que si que podemos asegurar es que existe una relación dialéctica entre las ideas y las necesidades sociales, y que ambas son indispensables para configurar una ideología. Así necesidades sentidas por el cuerpo social (o un grupo de éste) pueden fracasar por no tener ideas que lo sustenten. Al igual que hay ideas que pueden pasar inadvertidas por no ser relevantes para las necesidades sociales.
Marx en su Crítica de la Filosofía del Derecho en Hegel señala "las revoluciones necesitan un elemento pasivo, una base material. Un pueblo sólo pondrá por obra la teoría en cuanto ésta represente la realización de sus necesidades". "Cierto, el arma de la crítica no puede sustituir la crítica por las armas; la violencia material no puede ser derrocada sino con violencia material. Pero también la teoría se convierte en violencia material una vez que prende en las masas. La teoría es capaz de prender en las masas, en cuanto demuestra ad hominem, y demuestra ad hominem en cuanto se radicaliza. Ser radical es tomar la cosa de raíz. Y para el hombre la raíz es el hombre mismo."

Tipos de ideologías
clasificación de las distintas corrientes ideológicas suele realizarse mediante una tipología en base a su finalidad, estableciéndose así tres grandes categorías:
Ideologías del status quo: Las que defienden y racionalizan el orden económico social y político existente en un momento dado.
Ideologías revolucionarias: Que apoyan cambios cualitativos en el orden económico, político y social.
Ideologías reformistas: son ideologías que favorecen el cambio, suelen ser caracterizadas como “el área gris” en medio de las dos anteriores.